Turrón, canapés, champán, sueño… Si tras las fiestas te descubres granitos, piel apagada o mala cara, aliméntate bien y desaparecerán. Si en Navidad has comido y bebido más de la cuenta (como todas), has trasnochado y has descontrolado un pelín tus horarios, falta de sueño (¿quién no lo ha hecho?), estos excesos se podrán ver reflejados no solo en tu peso sino también en tu piel. Por eso, es hora de bajar el telón navideño, reajustar tu chip mental y empezar a alimentarte de una forma más sana y equilibrada. Y es que, para revitalizar tu piel y devolverle toda su sensualidad y su esplendor, los dermatólogos y los nutricionistas recomiendan que la cuides no solo desde el exterior (usando cosmética de calidad y de confianza) sino desde el interior, poniendo en tu plato nutrientes que compensan y reparan daños. Toma buena nota de esos alimentos y conviértelos en los mejores aliados de tu piel.

TU OBJETIVO

Cutis firme y terso

Además de los excesos navideños, la contaminación invernal (por tráfico y calefacciones) es una agresión que envejece tu piel porque aumenta la producción de radicales libres que atacan su capa de colágeno (es la que la mantiene firme y joven). Por eso, necesitas contraatacar con fuerza para recuperar su tersura.

NECESITAS

Vitamina C
Una buenísima arma antiradicales. Esta vitamina, además de reducir su número y actuar contra ellos, favorece la producción interna de colágeno. En un reciente estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, se asegura que las mujeres que toman desde jóvenes más cantidad de esta vitamina, tienen menos arrugas a partir de los 30 años. Come más cítricos, bebe zumo de naranja o de pomelo en el desayuno, toma kiwis (son una bomba de vitamina C) y frutos del bosque, especialmente arándanos.

Y TAMBIÉN

Vitamina E
Posee antioxidantes que mantienen tu piel joven y combaten la pérdida de colágeno. Tienen un plus añadido: te ayudan a mantener su hidratación, otro de los factores que mantienen la juventud y la salud cutánea. Come más huevos, es importante incluirlos en tu dieta semanal (de la forma que más te guste) y si te entra hambre entre horas, picotea almendras y cacahuetes, los frutos secos con más cantidad de vitamina E.

TU OBJETIVO

Destierra los granos
Sin duda son molestos y antiestéticos y, además, te suelen salir en los momentos más inadecuados. Surgen cuando el poro se obstruye y se inflama, por un exceso de grasa y una acumulación de células muertas de tu propia piel, que se “pegan” a esta grasa. Estos dos nutrientes te ayudan a paliarlos y a prevenirlos.

NECESITAS

Vitamina A
Una gran aliada que te ayuda a regular la cantidad de células muertas. Estas células son el resultado de la renovación natural (y necesaria) de tu piel y, cuando es equilibrada, tienes menos probabilidad de que se acumulen en los poros y los obstruyan. Come más verduras verdes (de todo tipo, pero sobre todo brécol, espinacas y col rizada), zanahorias, calabaza y batata. De postre, naranjas, melón de pulpa anaranjada y fresas.

Y TAMBIÉN

Zinc
Es un mineral con un alto poder antiiflamatorio, controla el exceso de grasa en la piel y hace que absorbas mejor la vitamina A. Come más carne, huevos, cereales integrales, yogur, legumbres y levadura de cerveza. El marisco (especialmente la carne de cangrejo y ostras) y las pipas de calabaza también lo contienen.

TU OBJETIVO

Piel hidratada y luminosa
Cuando el termómetro baja, el ambiente frío, el viento en el exterior y el calor de las calefacciones en el interior deshidratan tu piel durante los meses de invierno, haciéndola más sensible ante los problemas cutáneos y provocando que se vuelva más pálida y que adquiera un aspecto apagado. Para ayudarla bebe agua (o infusiones) y procura tomar fresas y kiwis.

NECESITAS

Omega 3
Es un ácido graso que aporta hidratación a tu piel a nivel celular (con lo que el agua se retiene más tiempo) y, además, al ser un ácido graso, refuerza la capa de colágeno y de grasa cutánea aumentando su luminosidad. Come más pescado azul (sobre todo salmón), pepino, coles de Bruselas, piña, almendras y nueces. Y usa aceite de soja para aderezar tus platos.

Y TAMBIÉN

Niacina
Pertenece al grupo de la vitamina B (de hecho, a veces se la llama la vitamina B3) y es un vasodilatador natural de primera que favorece la circulación en los capilares y la oxigenación de las células cutáneas. Y, ya sabes que cuando la circulación sanguínea es buena, se produce una mejora del color de la piel (bye, bye palidez) y aumenta su brillo natural, eliminando ese aspecto apagado y fatigado. Come más carne, hígado y pollo. Atún que sea fresco, cereales integrales, guisantes, tomates, patatas, kiwis, alcachofas, espárragos, champiñones, cacahuetes y dátiles.

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